El anuncio de la discordia

Parece que este fin de semana va de “intrusismo profesional”.

Ayer ya tuve una discusión con mi familia sobre si alguien con un nivel aceptable de un segundo idioma podría encargarse de hacer interpretaciones de enlace (sencillitas ¿eh? nada de física cuántica) cuyos argumentos principales fueron “es dinero, y aquí el que no corre, vuela” y “si de verdad buscan algo de buena calidad, ya contratarán a un profesional, pero si les vale alguien más barato y no necesariamente formado, ellos sabrán”, hoy va de intrusismo en el mundo de los traductores.

 Debo felicitar públicamente a Laeticia Abihssira por esta entrada en su blog “Traducir es descubrir” y que me ha servido de inspiración para escribir de nuevo. Os recomiendo que lo leáis, trata sobre un anuncio de una filóloga que se ofrece como traductora y que no tiene desperdicio. El anuncio en cuestión ya ha tenido las primeras reacciones

 Vaya por delante que esta es una profesión (digo bien profesión, recordad el término) en la que el rodaje y la experiencia lo son casi todo. No tengo nada contra filólogos que quieran traducir, al final son profesiones afines. Sin embargo, considero que si la licenciatura de TeI existe es por algún motivo, y creo que estaréis de acuerdo conmigo cuando digo que saber un segundo idioma a un nivel llamémoslo bilingüe en el mejor de los casos no es suficiente para prestar un buen servicio (lo hemos oído hasta la saciedad). Por todo ello, si no eres licenciado en TeI pero te interesa esta profesión (de nuevo), qué menos que hacer algún cursillo, estar en contacto con profesionales del sector, informarte un poco sobre la deontología y la ética (aunque a veces ni los propios licenciados la respeten)…esto sólo para empezar.

 Volvamos al anuncio de la discordia: mi impresión, y creo que la de muchos compañeros al leer esto, es que esta persona quiere sacarse un sobresueldo sin importarle nada de lo anteriormente mencionado. Laeticia nos hace un análisis maravilloso y muy completo sobre lo que representa este anuncio.

 Resumiendo: esto es una PROFESIÓN. Retomando las palabras de la creadora de “Traducir es descubrir” Los traductores se dedican a traducir documentos, los intérpretes a interpretar, los profesores a enseñar y los cocineros a cocinar. O lo que es lo mismo, zapatero a tus zapatos. Aunque seas azafata de ferias, no eres intérprete. Aunque seas filóloga, no eres traductora. Lo serás cuando entiendas lo que supone para nosotros que aceptes el trabajo de un profesional por 8€ la hora o aceptes tarifas ridículas que nos obliguen a negociar a la baja porque te quieres sacar un sobresueldo.

 Aunque insisto, y sin querer menospreciar a los muchos profesionales que hacen un trabajo magnifico y que no vienen de la TeI: si se ha visto la necesidad de crear la licenciatura, será por algo ¿no ?

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9 comentarios

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9 Respuestas a “El anuncio de la discordia

  1. Sandra Jiménez

    Hola, Iciar:
    Yo soy licenciada en TeI, pero no estoy del todo de acuerdo contigo. El intrusismo laboral es un tema muy delicado que no me quiero atrever a tocar, pero sí quiero añadir algunas cosas. Hace algunos años no existía la carrera de TeI, por lo que la gran mayoría de los traductores (especialmente jurados de este país) son filólogos o tienen cualquier otra profesión. De hecho, si tienes un idioma antes conocido como exótico, ahora muy normal, como chino, árabe o rumano, no puedes licenciarte en TeI. Bueno sí, pero no en España y no con esos idiomas. Por otra parte, yo conozco a una filóloga (no quiero especificar su nombre por aquí, pero seguro que tú también la conoces) que es la tía más profesional que conozco del mundo de la traducción y la interpretación. Y por ejemplo, Xosé Castro, gran profesional de este mundo al que admiro, es licenciado en Geografía e Historia… Además, ¿qué traductor no ha dado clases del idioma con el que trabaja alguna vez y sin ser profesor? Obviamente defiendo tu idea de que no todo el mundo puede dedicarse a esto simplemente para ganarse un dinero, ni mucho menos, pero si vieras la opinión que tienen los traductores jurados de este país de los licenciados en TeI…. Buena te aseguro que no es.
    ¡Enhorabuena por el blog!

    Sandra Jiménez

    • Hola Sandra
      ¡Muchas gracias por tu comentario!Un honor que participes 😉
      Me voy a explicar: no estoy en contra de que filólogos u otros traduzcan -me parecía que quedaba claro pero lo recalco por si acaso-. Estoy simplemente a favor de una profesionalización de lo que es la imagen del traductor, a la que se puede llegar de diferentes maneras. Por ello, como decía, si alguien está interesado en hacerse traductor -y no en sacarse un sobresueldo con “chapucillas”- aún no teniendo la carrera (sobre todo para esos idiomas exóticos que dices), que muestre interés por ello. Hay mil y un cursos que puede hacer para aprender las bases, que se meta de lleno en lo que es el meollo de la profesión, que participe en saraos traductoriles…en resumen, que se sienta traductor o intérprete.

      Mi indignación (al margen de la conversación bastante frustrante que tuve el otro día con mi familia) viene a raíz de este anuncio del post de Laeticia. Si ese tipo concreto de intrusismo no existiera, quizás los traductores profesionales (licenciados o no) tendrían más posibilidades de hacerse respetar y hacer respetar su trabajo.
      Entiendo que la licenciatura es relativamente nueva y hay muchos profesionales que simplemente hicieron filología y se metieron a traducir. Pero al margen de que la experiencia lo es todo en este mundillo, estoy segura de que una vez de que decidieron cuál sería su futuro profesional, han hecho algún curso, se han unido a asociaciones, están en contacto con otros traductores, vamos que no se han quedado de brazos cruzados y han decidido formarse un poco en este campo. Yo conozco también traductores filólogos maravillosos pero que decidieron completar su formación con un posgrado en traducción. Esa es la actitud que me gustaría ver. Y de nuevo, si han creado la licenciatura es para formar profesionales de la traducción desde el día 1 de facultad, porque hablar perfectamente un segundo idioma no es garantía de una buena prestación.

      Un abrazo

  2. Creo que tú misma das la clave al decir que «esta es una profesión en la que el rodaje y la experiencia lo son casi todo». En mi caso soy uno de esos «intrusos»; tras años de esfuerzo y perseverancia he conseguido trabajar para clientes con los que apenas soñaba por parecerme algo imposible.

    ¿La carrera de TeI? Claro que me encantaría haberla estudiado; ojalá se me hubiera pasado por la cabeza, en lugar de estudiar Ingeniería Informática primero y Diseño Gráfico después; a decir verdad ni siquiera sé si existía cuando me tocó en la universidad, o si habría podido acceder a ella con mis notas. Incluso hace cinco o seis años me planteé hacerla, pero hoy en día no tiene sentido para mí: he llegado a un nivel de trabajo que no mejoraría con un título de TeI.

    Hace un año o dos volvió a asomar el rumor de la creación de un colegio de traductores y de la regulación de la actividad. Me hacían gracia y me indignaban a partes iguales los comentarios de algunos traductores primerizos (o a punto de terminar la carrera) que aseguraban tajantemente que TODOS los traductores en ejercicio deberían tener la titulación, y que los que proveníamos de otros ámbitos debíamos obtenerla para poder estar colegiados. Pero la vida a veces te lleva por unos caminos que te impiden retroceder para enmendar ciertas cosas; ¿cómo puede un traductor con años de experiencia y con facturas que pagar, quizá hijos que mantener, dejar de lado su fuente de ingresos para hacer la carrera?

    Cuando me ganaba la vida como diseñador claro que me fastidiaban algunos «intrusos»; pero es más sano asumir que esas personas ni siquiera juegan al mismo juego que los verdaderos profesionales, y que sus clientes ni siquiera nos interesan. Lo mismo pasa con los intrusos en el mundo de la traducción; de hecho, creo que prestan un servicio sin saberlo: amén del cliente cegato que ocasionalmente caiga en sus redes, en realidad son un buen filtro para atraer a toda la morralla.

  3. Hola, Iciar:

    Ante todo, quiero felicitarte por el blog y por la entrada, pero quiero darte las gracias por los comentarios tan halagadores que haces en tu entrada, es todo un honor, de verdad.

    Me ha gustado muchísimo lo que has escrito y contestando al comentario de Ángel, estoy totalmente de acuerdo en que la experiencia vale más que cualquier título: no es comparable un traductor que lleva veinte años en la profesión que uno que acaba de terminar la carrera, eso no son palabras, son hechos.

    A lo que nos referimos Iciar y yo (al menos yo) es que esas mismas personas que no tienen formación en traducción cobren una miseria, porque hacen que el mercado rebaje sus precios, lo que nos afecta a todos.

    ¡Un abrazo!

    Laeticia

  4. Hola, Iciar:

    La cuestión del intrusismo profesional levanta muchas susceptibilidades. Como ya se ha comentado, la licenciatura en TeI es bastante nueva y es normal que haya traductores procedentes de otras ramas, pues al fin y al cabo, traducciones siempre ha habido y alguien tenía que hacerlas. Precisamente esos traductores son los que entraron en primer lugar en las universidades a impartir la licenciatura en TeI (no había otra opción, que yo sepa) y de ellos hemos aprendido los que sí nos hemos podido licenciar.

    Creo que es un error generalizar y decir que todos los que no se han licenciado son intrusos (como seguramente se les mete en la cabeza a los estudiantes de hoy), pues la experiencia es un grado. El problema está, en mi opinión, en el desconocimiento general. Hay muchos atrevidos que por tener el 3º de la EOI se creen suficientemente capacitados para traducir, y si tienen el 5º ya son intérpretes de primera. Claro, tendrán su trabajo a parte y querrán sacarse un sobresueldo, pero desconocen el mercado y el código deontológico. El cliente prefiere a alguien con tarifas bajas… hasta que se encuentra con el primer problema, por ejemplo, un texto con errores ortográficos, textos incoherentes, falta de información o lo que es peor, cuando no le aceptan un documento por ser de pésima calidad, y lo sé porque he tenido clientes, tanto de traducción como de interpretación, que me han “confesado” haber trabajado con no profesionales y se arrepienten de ello porque les sale el doble de caro: lo que le pagan al primero y lo que les cuesta un corrector. Parece contradictorio en tiempos de crisis, pero hay clientes que prefieren pagar más a cambio de profesionalidad. También puedo decirte que, últimamente, muchas agencias de traducción seleccionan exclusivamente a licenciados en TeI (excepto para casos muy concretos) y lo digo porque conozco a un par de “intrusos” que se han desesperado con la entrega de CV.

    Otra cosa que no hay que olvidar: hay muchos licenciados en TeI que no se dedican a la profesión por razones varias y acaban en educación, ocupando puestos varios en empresas, en turismo y un sinfín de cosas más. Lo que quiero decir es que hay traductores que también son intrusos en otros sectores, es un flujo transversal, y no hay que caer en el error de “victimizar” nuestra profesión, sino de saber explicar bien la situación a los clientes y al público general.

  5. No voy a entrar en el tema de la traducción, pero por lo que respecta a la interpretación, ya he visto varios casos de personas de este tipo que se han metido en cabina “porque son bilingües” y no han durado ni dos minutos. No te imaginas la sonrisilla maligna que se me quedó :).

  6. Muchisimas gracias a todos por vuestros comentarios! Vuestras aportaciones son muy importantes para mi! La verdad es que es un tema controvertido sobre el que podriamos discutir durante horas. Al final lo que esta claro es que esas personas nos desbarajustan el mercado y no nos dejan educar a los clientes como es debido. Bastante dificil lo tenemos ya como para encima tener que luchar contra practicas no muy eticas de personas que no son traductores DE PROFESION, sin importar su recorrido. Pero al final como se ha dicho por aqui, es tan dificil evitar esta situacion (sobre todo a ser esta una profesion que por desgracia se presta y mucho al intrusismo) que lo unico que conseguimos es hacernos mala sangre. Sin embargo, aunque nos centremos en clientes mas interesantes, no puedo evitar pensar que si la gente no se tomara esta profesion tan alegremente podriamos educar correctamente a aquellos que miran mas el precio que la profesionalidad. (Perdon por las tildes)

  7. Bien dicho… soy linguista y traductor de profesión.

  8. Asha

    Personalmente, yo no he entendido para nada que en el post diga que “si no está licenciado en T&I, es un intruso”. Por lo que estoy totalmente de acuerdo.

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