Archivo diario: 5 de junio de 2012

La chica de los perfumes

Me vais a permitir que os cuente una historia para comenzar. Esta vez no voy a hablar de traducción ni de interpretación, pero estoy tan decepcionada con lo que he presenciado que no podía dejar de incluirlo aquí.

El otro día estaba yo comprando un regalo en una conocida tienda de cosmética en un centro comercial X. Mientras ojeaba las posibles combinaciones “perfume-jabón-crema hidratante” tuve la desgracia de asistir a la siguiente escena: una chica, más o menos de mi edad, entregaba su currículum llena de ilusión a la encargada. La jefecilla en cuestión le aceptó el documento, pero acto seguido lo rompió por la mitad y lo tiró a la basura, sin esperar a que la chica se hubiera ido. Era una mujer de mediana edad en una tienda de cosmética, así que supongo que su mente trabaja para eliminar todo tipo de competencia para evitar lo inevitable a medio plazo. La joven, al ver el destino que corría el seguramente enésimo cv que entregaba, no pudo reprimirse de montar una escena y ponerse a llorar, apelando a la ley de protección de datos (ya que los suyos se encontraban en el cv, y por ende en la papelera) y llamando “desgraciada” a la encargadilla, que lo único que quería era trabajar, que llevaba dos años en paro y que así no había manera. La responsable optó por llamar a seguridad para que se llevaran a la chica. Tras esta escena decidí largarme de allí, y otras tantas hicieron lo mismo. Por principios.

Este es sólo un ejemplo de la situación que estamos viviendo. Miles de jóvenes con ganas de trabajar, de aprender y labrarse un futuro, desperdiciados. Y cada vez con más palos en sus ruedas.

A título personal, ¿sabéis por qué decidí hacerme un “Juan Palomo” en el sector de la traducción/interpretación? Porque perdí un año completo mandando cv a empresas de traducción, deseando un puesto inhouse para poder aprender cómo funciona este mundillo, solicitando todo lo solicitable en becas y ayudas, e incluso haciendo entrevistas para ser recepcionista o administrativa (puesto para el que me consideraban demasiado preparada). Harta de encontrarme con puertas cerradas, pensé que lo mejor sería tirar abajo el muro entero y salir a la aventura del “freelanceo”. Pero hasta que tomé esa decisión, un año de mi vida acabó en la basura con el cv de la chica de mi historia.

Con esto os animo a todos a ser emprendedores, a no tener miedo.

No hay que desanimarse, en algún momento la chica de mi historia encontrará la fórmula perfecta que le permitirá pagar el alquiler. A todos esos millones de parados que tenemos en esta madrastra despiadada que es España les digo que no se rindan, que anden a tientas por la oscuridad hasta que vean por fin la luz al final del túnel. Y si hay que emigrar para ello, se emigra. Y punto. El éxito al final no es para los mejores, sino para los constantes.

Y la escena que presencié en la tienda no se me olvidará jamás.

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